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Se alegrarán el desierto y la tierra seca;
el erial se regocijará y florecerá como el narciso.
Florecerá abundantemente
y también se alegrará con júbilo y cantos;
la gloria del Líbano le será dada,
la hermosura del Carmelo y de Sarón.
Ellos verán la gloria de Yahvé,
la majestad del Dios nuestro.
 
Fortaleced las manos cansadas
y afirmad las rodillas endebles.
Decid a los de corazón apocado: «¡Esforzaos,
no temáis!
He aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago divino;
él mismo vendrá y os salvará».
 
Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos
y los oídos de los sordos se destaparán.
Entonces el cojo saltará como un ciervo
y cantará la lengua del mudo;
porque aguas brotarán en el desierto
y torrentes en la estepa.
El lugar seco se convertirá en estanque
y el secadal en manantiales de agua;
en la morada de chacales, donde ellos se echaban, habrá hierba, cañas y juncos.
Y habrá allí calzada y camino,
el cual será llamado Camino de Santidad;
no pasará por él inmundo,
sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino,
por torpe que sea, no se extraviará.
No habrá allí león,
ni fiera alguna subirá por él,
ni allí se hallará;
para que caminen los redimidos.
10 Y los rescatados por Yahvé volverán,
y vendrán a Sión con alegría;
y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas;
alcanzarán recreo y alegría,
y huirán la tristeza y el gemido.