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Canción de los peregrinos. De David.
Si Yahvé no hubiera estado de nuestra parte
que lo diga ahora Israel—,
si Yahvé no hubiera estado de nuestra parte
cuando los hombres nos atacaron,
entonces nos habrían tragado vivos
cuando su enojo se encendió contra nosotros;
entonces las aguas nos habrían inundado,
la corriente nos habría arrastrado.
¡Entonces las aguas turbulentas
habrían acabado con nuestra vida!
Bendito sea Yahvé,
que no dejó que nos despedazaran con sus dientes.
Nuestra vida escapó como un pájaro de la trampa del cazador;
la trampa se rompió, y nosotros escapamos.
Nuestra ayuda está en el nombre de Yahvé,
el creador del cielo y de la tierra.