7
Hijo mío, guarda mis palabras
y conserva mis mandamientos en tu memoria.
¡Cumple mis mandamientos y vivirás!
Cuida mis enseñanzas como a la niña de tus ojos.
Átalos a tus dedos
y escríbelos en el libro de tu corazón.
Dile a la sabiduría: “Tú eres mi hermana”,
y llama a la inteligencia tu mejor amiga.
Ellas te librarán de la mujer seductora,
de la extraña que te halaga con sus palabras.
Un día, estaba yo mirando por la ventana de mi casa,
a través de la reja,
y vi entre los jóvenes inexpertos
a uno de ellos que no tenía nada de juicio.
Pasaba por la calle, cerca de la esquina de esa mujer,
y caminaba en dirección a la casa de ella.
Era tarde, estaba anocheciendo;
ya caía la oscuridad de la noche.
10 De pronto, una mujer le sale al encuentro,
vestida como prostituta y con intenciones ocultas.
11 Ella es escandalosa y rebelde;
nunca puede quedarse en su casa.
12 A veces está en la calle, a veces en las plazas,
siempre acechando en cada esquina.
13 Ella lo agarró y lo besó,
y con todo descaro le dijo:
14 “Tenía que presentar mis ofrendas de paz,
y hoy mismo he cumplido mis votos.
15 Por eso salí a tu encuentro;
te buscaba con ansia ¡y te he encontrado!
16 He tendido en mi cama colchas finas,
telas de lino egipcio muy coloridas.
17 He perfumado mi alcoba con mirra, áloe y canela.
18 Ven, disfrutemos del amor hasta la mañana;
entreguémonos a los placeres.
19 Porque mi esposo no está en casa;
se ha ido a un viaje muy largo.
20 Se llevó una bolsa llena de dinero
y no volverá hasta el día de la luna llena”.
21 Con tanta dulzura lo convenció;
lo sedujo con sus halagos.
22 Y él la siguió enseguida,
como buey que va al matadero,
como necio que cae en la trampa,
23 sin saber que le costará la vida;
como un ave que vuela hacia la red,
hasta que una flecha le atraviesa el corazón.
 
24 Así que, hijos, escúchenme ahora;
presten atención a mis palabras.
25 No dejen que su corazón se incline hacia esa mujer,
ni se pierdan por sus caminos;
26 porque ella ha hecho caer a muchos,
y sus víctimas son una multitud.
27 Su casa es el camino que lleva al Seol, *
y baja hasta los aposentos de la muerte.
* 7:27 El Seol es el lugar de los muertos.