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Moisés habló con los líderes de las tribus de Israel y les dijo: “Esto es lo que Yahvé ha ordenado: Cuando un hombre le haga una promesa a Yahvé, o haga un juramento obligándose a cumplir algo, no debe faltar a su palabra. Tiene que cumplir con todo lo que prometió.
Si una mujer joven, que todavía vive en la casa de su padre, le hace una promesa a Yahvé obligándose a cumplir algo, y su padre se entera de su promesa o del compromiso que hizo, y no le dice nada, entonces todas sus promesas y compromisos serán válidos y deberá cumplirlos. Pero si el mismo día que su padre se entera le prohíbe cumplirlos, entonces ninguna de sus promesas ni de los compromisos que hizo tendrá validez. Yahvé la perdonará, porque su padre se lo prohibió.
Si ella se casa mientras todavía tiene promesas pendientes, o compromisos que hizo a la ligera con sus labios, y su esposo se entera, pero no le dice nada en ese momento, entonces sus promesas y compromisos seguirán siendo válidos. Pero si el mismo día que su esposo se entera le prohíbe cumplirlos, entonces él anula la promesa que ella tenía y el compromiso que hizo a la ligera. Y Yahvé la perdonará.
“Pero en el caso de una viuda o de una mujer divorciada, cualquier promesa o compromiso que haga será totalmente válido y recaerá sobre ella.
10 Si una mujer casada hace una promesa o se compromete con un juramento, 11 y su esposo se entera pero no dice nada para prohibírselo, entonces todas sus promesas y compromisos seguirán siendo válidos. 12 Pero si su esposo los anula el mismo día que se entera, entonces nada de lo que ella prometió o a lo que se comprometió tendrá validez. Su esposo los anuló, y Yahvé la perdonará. 13 Su esposo tiene el derecho de confirmar o anular cualquier promesa o juramento que ella haga para negarse a misma. 14 Pero si su esposo deja pasar los días y no le dice nada, entonces él confirma automáticamente todas las promesas y compromisos de ella. Quedan confirmados porque él no le dijo nada el día que se enteró. 15 Pero si él decide anularlos algún tiempo después de haberse enterado, entonces él será el responsable del pecado de ella”.
16 Estas son las reglas que Yahvé le ordenó a Moisés para resolver asuntos entre un hombre y su esposa, y entre un padre y su hija joven que todavía vive en casa.