5
¡Reúne ahora tus tropas,
hija de guerreros!
Nos han puesto bajo asedio;
con una vara golpearán en la mejilla al juez de Israel.
Pero tú, Belén Efrata,
aunque eres pequeña entre los clanes de Judá,
de ti saldrá el que será gobernante en Israel.
Sus orígenes se remontan a los tiempos antiguos, a los días de la eternidad.
Por eso Yahvé los abandonará hasta el momento en que la mujer que está de parto a luz;
entonces el resto de sus hermanos volverá para unirse con los hijos de Israel.
Él se levantará y los pastoreará con el poder de Yahvé,
con la majestad del nombre de Yahvé su Dios.
Vivirán tranquilos, porque entonces su grandeza llegará hasta los confines de la tierra.
Él será nuestra paz. Cuando los asirios invadan nuestra tierra
y entren en nuestros palacios,
les opondremos siete pastores
y ocho líderes del pueblo.
Ellos gobernarán a espada la tierra de Asiria,
y con la espada desenvainada la tierra de Nimrod.
Él nos librará de los asirios
cuando invadan nuestra tierra
y crucen nuestras fronteras.
El resto de Jacob estará en medio de muchos pueblos
como el rocío que manda Yahvé,
como la lluvia sobre el pasto,
que no depende del hombre
ni espera nada de los seres humanos.
El resto de Jacob estará entre las naciones,
en medio de muchos pueblos,
como un león entre los animales del bosque,
como un león joven entre las manadas de ovejas,
que al pasar, pisotea y despedaza,
y no hay nadie que pueda rescatarlas.
Tu mano se levantará contra tus adversarios,
y todos tus enemigos serán destruidos.
10 “En aquel día”, dice Yahvé,
“les quitaré a ustedes sus caballos
y destruiré sus carros de guerra.
11 Destruiré las ciudades de su país
y derribaré todas sus fortalezas.
12 Acabaré con la brujería que ustedes practican,
y no tendrán más adivinos.
13 Destruiré sus ídolos y sus estatuas sagradas,
y no volverán ustedes a adorar lo que hicieron con sus manos.
14 Arrancaré de entre ustedes sus imágenes de Asera
y destruiré sus ciudades.
15 Con terrible ira ejecutaré mi venganza
sobre las naciones que no me obedecieron”.