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Entonces Zofar de Naamat respondió:
“¿Acaso no habrá respuesta para tantas palabras?
¿Crees que por hablar mucho tienes la razón?
¿Piensas que tus mentiras nos van a callar a todos?
¿Te vas a burlar de Dios sin que nadie te ponga en vergüenza?
Tú afirmas: ‘Lo que enseño es puro
y soy inocente ante los ojos de Dios’.
¡Cómo quisiera que Dios mismo hablara
y abriera sus labios para responderte!
Él te mostraría los secretos de la sabiduría,
porque la verdadera sabiduría tiene muchos lados.
Reconozcan, pues, que Dios les está cobrando menos de lo que su maldad merece.
 
“¿Acaso puedes entender los misterios de Dios?
¿Puedes explorar los límites del Todopoderoso?
Son más altos que los cielos; ¿qué puedes hacer tú?
Son más profundos que el lugar de los muertos; ¿qué puedes saber tú?
Su grandeza es más extensa que la tierra
y más ancha que el mar.
10 Si él pasa y te arresta,
o si te llama a juicio, ¿quién se le puede oponer?
11 Porque él conoce bien a los mentirosos;
cuando ve la maldad, no la pasa por alto.
12 El hombre necio se hará sabio
el día que una cría de burro salvaje nazca siendo persona.
 
13 “Pero si tú preparas tu corazón
y levantas tus manos hacia él en oración;
14 si te alejas de la maldad que tienes en las manos
y no dejas que la injusticia viva en tu casa,
15 entonces podrás levantar la frente limpia de pecado;
estarás firme y no tendrás miedo.
16 Olvidarás tus sufrimientos,
o los recordarás como agua que ya pasó.
17 Tu vida será más brillante que el sol del mediodía,
y hasta tus momentos oscuros brillarán como el amanecer.
18 Vivirás tranquilo porque hay esperanza;
te sentirás protegido y dormirás seguro.
19 Descansarás sin que nadie te asuste,
y muchos buscarán ganarse tu favor.
20 Pero a los malvados se les cansará la vista buscando ayuda;
no tendrán a dónde huir,
y su única esperanza será la muerte”.