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Por lo tanto, debemos prestar más atención a las cosas que hemos oído, para que no nos desviemos. Porque si la palabra hablada por medio de los ángeles resultó firme, y toda transgresión y desobediencia recibió un justo castigo, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande, la cual, habiendo sido anunciada al principio por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios también con ellos, tanto por señales como por prodigios, por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo, según su propia voluntad?
Porque no sometió a los ángeles el mundo venidero, del que hablamos. Pero alguien ha testificado en alguna parte, diciendo:
“¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él?
¿O el hijo del hombre, para que lo visites?
Lo hiciste un poco menor que los ángeles.
Lo coronaste de gloria y honor.
Has sometido todas las cosas bajo sus pies”.
Porque al someter todas las cosas a él, no dejó nada que no le estuviera sometido. Pero ahora todavía no vemos que todas las cosas le estén sometidas. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos.
10 Porque convenía a aquel por quien son todas las cosas y mediante quien son todas las cosas, que al llevar a muchos hijos a la gloria, perfeccionara mediante aflicciones al autor de la salvación de ellos. 11 Porque tanto el que santifica como los santificados proceden todos de uno, por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12 diciendo:
“Declararé tu nombre a mis hermanos.
En medio de la congregación cantaré tu alabanza”.
13 De nuevo: “Pondré mi confianza en él”. Y de nuevo: “Aquí estoy yo, con los hijos que Dios me ha dado”. 14 Puesto que los hijos participaron de la carne y de la sangre, también él participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, 15 y librar a todos los que, por el temor a la muerte, estaban durante toda su vida sujetos a esclavitud. 16 Porque ciertamente no viene en ayuda de los ángeles, sino que viene en ayuda de la descendencia de Abraham. 17 Por eso debía ser hecho semejante a sus hermanos en todo, para llegar a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en las cosas que a Dios se refieren, para expiar los pecados del pueblo. 18 Porque por cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para ayudar a los que son tentados.