﻿Salmo.
15.
Salmo de David. Señor; ¿quién puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede vivir en tu santo monte? 
Sólo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad; 
que no calumnia con la lengua, que no le hace mal a su prójimo, ni le acarrea desgracia a su vecino; 
que desprecia al que Dios reprueba pero honra al que le teme al Señor; que cumple lo prometido aunque salga perjudicado; 
que no cobra intereses sobre el dinero que presta y se niega a ser testigo contra el inocente por mucho que se le quiera sobornar. Una persona así permanecerá siempre firme. 
